Con la promulgación de su nueva Ley para el Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras (FATCA, por sus siglas en inglés), el Gobierno estadounidense iniciará en México una cacería de inversiones en la que convertirá a los bancos y otras entidades financieras en sus fiscalizadores.
Fernando Baiza, socio de Servicios Financieros de KPMG en México, consideró que la medida podría desmotivar a algunos estadounidenses a traer sus capitales.
También, apuntó, implicará una serie de costos adicionales de captación para los bancos mexicanos en la instrumentación de medidas de fiscalización para los ciudadanos de aquel país.
Melinda T. Schmidt, directora de Información y Prácticas de Retención Fiscal para KPMG en Nueva York, advirtió en entrevista que la nueva legislación presiona a los bancos, a las casas de bolsa, a las sociedades de inversión y a otros captadores mexicanos de cuentas de estadounidenses.
"Algunos estarán obligados a cooperar en la fiscalización", señaló.
"Y aunque otros podrían rechazar su cooperación, de hacerlo, se estarían cerrando la puerta a realizar inversiones en entidades de la Unión Americana, pues entonces el Gobierno de Estados Unidos les retendría un 30 por ciento del capital que inviertan", explicó.
Si alguna institución mexicana se negara a colaborar con el plan de fiscalización, podría deberse a que estaría captando capitales que evaden impuestos, abundó Schmidt.
La legislación entrará en vigor pleno a partir de enero del 2014, para dar tiempo a que las instituciones mexicanas se adhieran al plan y a su reglamento, que tendrá vigencia a partir de febrero del 2012.
Durante este periodo, las instituciones mexicanas deberán obtener su registro en el programa de fiscalización estadounidense.
Una de las problemáticas a enfrentar es que en México existen también leyes que podrían contraponerse a la retención fiscalizadora estadounidense, como lo es el llamado "secreto bancario".
Ricardo Delfín Quinzaños, socio de servicios financieros de KPMG en México, aseguró que casi todas las entidades mexicanas, sobretodo las grandes, estarán dispuestas a cooperar con el fisco estadounidense, pues realizan inversiones en instrumentos del vecino país, como Bonos del Tesoro.
Indicó que a partir de febrero del 2012, el Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés, que es el equivalente al SAT en México) estará emitiendo el reglamento para la operación de esta nueva legislación que afectará también a entidades financieras de otros países.
La ejecutiva de KPMG dijo que la medida que inició su camino en el Congreso estadounidense desde marzo del 2010 obedece a las fuertes presiones del déficit fiscal del Gobierno estadounidense.
Los especialistas refirieron en que el IRS estima que por inversiones de individuos y empresas de su país en otros lugares se da una fuga anual de ingresos fiscales por unos 100 mil millones de dólares.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada